Una mala postura mantenida en el tiempo sobrecarga músculos, articulaciones y columna, y acaba convirtiéndose en dolor. Analizamos tu postura de forma individualizada y, con el sistema NGT, trabajamos sobre esas sobrecargas y favorecemos la regeneración de los tejidos dañados, mientras medimos en tiempo real cómo responde tu organismo.
El sensor NGT registra la respuesta de tu cuerpo durante toda la sesión y el sistema actúa en ese mismo momento, adaptando la terapia a lo que necesitas. Lo completamos con un plan de ejercicio terapéutico para corregir desalineaciones y evitar que el dolor se vuelva crónico. Al terminar, tu terapeuta dispone de un informe con tu evolución sesión a sesión.